Entrevista a Roberto Serra consultor argentino experto en estrategia y dirección orquestal
La música tiene mucho que enseñar a las empresas. El consultor argentino Roberto Serra, experto en estrategia y dirección orquestal, estuvo en Lima invitado por el grupo Interbank para hacer lo suyo: desafiar la ortodoxia y proponer innovaciones. Y no por medio de una charla convencional, sino a través de las sinfonías de los clásicos, de Bach, Haydn y Beethoven. ¿No suena desafiante? Uno puede creer que la música y la dirección de empresas no tienen nada en común… Sí, que no tienen nada que ver… pero el arte, y en este caso la música, está liderando el conocimiento y la innovación. Muchas de las cosas que los músicos como Haydn o Beethoven hicieron hace 200 años son las que está descubriendo la física cuántica desde mediados del siglo XX y el manejo de empresas recién en el siglo XXI. Ambos nos enseñaron cómo innovar, entendiendo a los clientes. Haydn fue el compositor de música sinfónica más exitoso en vida de todos los que hubo. ¿Cuál fue su secreto? Fue el primer músico que dijo que lo que componía si no le gustaba a la gente, no servía para nada. Suena bastante pragmático. Mucho. Y también era consciente que debía divertir a la gente, que pasara por una experiencia nueva y sorpresiva. Casi todas sus obras tienen bromas, juegos, algo innovador. En una los músicos se distraen a propósito, y hay que parar la orquesta y afinar los instrumentos en medio de la sinfonía. O una en que los músicos se van uno por uno del escenario. Haydn había escrito 80 sinfonías en Austria y cuando muere el príncipe para el que trabajaba, Sterhazy, lo llamaron para ir a París. Él se rehusó porque las sinfonías que tenía eran para el palacio de Sterhazy o para Viena. Nunca había ido a París ni conocía a los franceses, así que pidió ser invitado cuatro meses antes para ver y sentir París, ir a los teatros, hablar con la gente y componer para ellos. Y así fue, compuso seis sinfonías. Le ocurrió lo mismo cuando lo invitaron para ir a Londres, donde no quiso tocar los temas que compuso para Francia. Cuidaba su posicionamiento. Hablaba de una apertura permanente con el cliente… Se comunicaba con el cliente, con la orquesta, con su auditorio. Puso orquestas más grandes en Londres que en París, porque los teatros eran más grandes. Su éxito radicó en eso. Resulta curioso, porque hoy las empresas quieren hacer productos estándares… Estoy trabajando en distintos países de América Latina y veo que el 85% de las organizaciones trabaja aún con el modelo de pensamiento newtoniano, de simplicidad. Solo algunas rompen con eso y son las exitosas: crear algo diferente y jugar con la experiencia de los clientes. Creamos un ambiente distinto con productos distintos y un servicio especial. ¿Qué más le puede enseñar la música a los directivos? A abrir la mente a todo lo nuevo, al trabajo en redes, a lo que viene. Ese mundo es muy distinto al que se fue. Si seguimos trabajando y manejando las empresas igual, esas empresas se van a perder. La física tradicional ya no nos sirve, tenemos que acudir a la física cuántica, la de la complejidad, la de las infinitas posibilidades, de la ambigüedad. No es blanco o negro, sino que hay infinitas posibilidades para tomar decisiones. Es la física de las relaciones que generan redes con infinitas posibilidades para jugar. ¿Cuánto se preocupan los gerentes por la utilidad de este tipo de conceptos? Hay quienes piensan que no sirve. Pero hay un 15% que sí lo cree, y sus empresas empiezan a ser exitosas ahora y lo serán en el futuro. Son quienes creen que en épocas de crisis es momento de apostar. ¿Por qué hay una resistencia a ver el mundo como un lugar complejo? Ocurre que caemos en el paradigma de la simplicidad. Se buscan las cosas fáciles, simples, ir a la punta del iceberg, a buscar el resultado rápido en el corto plazo. Y por ahí quizá estoy destruyendo el valor de largo plazo en la empresa. Otro problema es que caemos en patrones, copiamos lo que ya hicimos para resolver un problema previo o lo que hizo la competencia. Hay que romper los esquemas tradicionales. Si se puede hacer de otra manera, vamos a vender mucho más. Son cambios que enseguida dan resultados. Entrevista realizada por Christian Navarro Rojas. Diario El Comercio http://elcomercio.pe/impresa/notas/contra-ortodoxia-empresas/20091107/365412 |